Cocina con nitrogeno y Frigo-dedos
Martes, 21 de Septiembre, 2004
Miguel Gil impartiendo su MasterClass
La semana pasada, por casualidades de la vida, asistí a un curso de cocina con nitrógeno para profesionales, bueno, no creo que exista versión para aficionados claro…
Es impresionante todo lo que puede aprenderse sobre experiencia de usuario, cuando uno se acerca a un gremio que lleva desde el siglo XVIII dedicándose a desarrollar experiencias de usuario, a rodear al cliente de un mundo creado para modificar y alterar su percepción y sus sensaciones.
Creemos que necesariamente el trabajo de cocina surge ante un producto, pero yo he descubierto como algunos autores parten de un concepto y después van seleccionando productos, maridajes, elaboraciones y presentaciones hasta lograr la herramienta (el plato) que les permite recrear ese concepto en el comensal a través de su mundo sensitivo. Es un campo para investigar.
Me ha impresionado cuando mi hermano me ha explicado como uno de sus platos recrea a través del olor y los sabores, los días cuando eramos niños y en verano íbamos paseando hasta la playa a través de un bosque de eucaliptos, comiendo un Frigo-dedo, es un trabajo hecho para el, para su reto y disfrute personal, impresionante. Me ha recordado mucho algunos pasajes del libro El Perfume.