Archivos sobre ‘Percepción’:

Anatomía del atractivo

Martes, 28 de Septiembre, 2004

En su libro Survival of the Prettiest: The Science of Beauty Nancy Etcoff asegura que las personas más atractivas despiertan la bondad y la confianza de los otros, ganan más espacio en la sociedad y tienen más facilidad para persuadir al resto con sus ideas.

Un rostro simétrico da la idea de genes menos contaminados, dice Nancy Etcoff. La investigación desarrollada por los antropólogos Douglas Jones y Kim Hill, que consistió en mostrar a brasileños, norteamericanos, rusos y nativos de las islas del Pacífico un conjunto de rostros de distintas razas y culturas, demostró que independientemente de la región donde se viva, las personas consideran atractivas las mismas proporciones métricas de la cara. Todos prefirieron mujeres con rostros pequeños, mentones suaves, barbillas pequeñas y ojos grandes, en relación con el tamaño del rostro. A estas características las llamaron “marcas exageradas de juventud”. Además, los hombres mejor evaluados fueron aquellos con mentones pronunciados, narices proporcionales y rostros simétricos.

anatomia-del-atractivo.jpg

En esta ilustración podemos observar el nivel de simetría de un rostro y la relación su relación con el atractivo.

La energía del color

Sábado, 25 de Septiembre, 2004

El color se ha empleado como una eficaz herramienta en la comunicación publicitaria, por su gran capacidad de persuasión. El color ejerce sus efectos sobre un nivel subconsciente (no en todos los casos, pero sí en muchos); la gente no es consciente, pero suele transferir las características del color de un paquete sobre el contenido de éste (o de un producto).

color_13.gifRecientes estudios del departamento de psicología de la Universidad de Londres, demuestran que el color es más memorable que la forma o el nombre, y sin embargo tradicionalmente se ha subestimado frente a éstos.

Realmente, a pesar de la demostrada importancia de la psicología del color en la marca, y por tanto en los resultados corporativos, a menudo sucede que el esquema de color aplicado está definido según la preferencia del directivo o como mucho, de un diseñador, y no en base a una investigación para encontrar los colores apropiados según nuestro público objetivo.

En la práctica, es muy difícil definir el significado simbólico del color y el efecto que tendrá sobre la comercialización de la marca, dada la cantidad de factores a valorar: género, edad, renta, cultura, etc. Un mismo color puede tener diversos significados en función del público a que lo expongamos. Sin embargo, como ejemplo real, podemos decir que en el caso del iMac de Appel existieron importantes preferencias en la elección del color en función de las areas geográficas de los compradores; por ejemplo, el modelo Mandarina fue mucho mas popular en los países del este, mientras que en términos globales, los modelos Azul Índigo y Grafito fueron los más vendidos.

Normalización del color

Miércoles, 22 de Septiembre, 2004

color_12.gif

Casi nunca percibimos un color como es en realmente; el color es uno de los medios más subjetivos en la comunicación visual.

Se sabe que en la percepción visual existe una gran diferencia entre el hecho físico del color y el efecto psicológico que éste nos provoca. Según observó el diseñador Joseph Albers, en un estudio realizado con la Vale University Press en los años 60 , si decimos “rojo”, ante varias personas distintas, con seguridad estaremos provocando la evocación de tantos tonos de rojo como personas nos escuchen. Incluso identificando el color diciendo, por ejemplo, “Rojo Coca-Cola”, que es un color único, estas personas recrearan colores muy distintos.

Pero incluso si entregamos cartulinas de color rojo a cada uno de los presentes, siendo una de ellas el “Rojo Coca-Cola”, podemos tener la certeza de que ninguno de ellos coincidirá en la cartulina elegida, y muy pocos puede que acierten a elegir el color exacto. Esto nos demuestra que es prácticamente imposible recordar con precisión un color. Nuestra memoria visual es mucho más pobre que a nuestra memoria auditiva. Podemos recordar una melodía con sólo escucharla una vez, pero es prácticamente imposible que recordemos un color con exactitud, a pesar de haberlo visto miles de veces.

Otra limitación en la identificación popular de los colores proviene del hecho de que la nomenclatura popular de los colores es muy corta. A pesar de que técnicamente nos movemos en un mundo en el que nos rodean varios millones de colores identificados, y todos sus matices, el vocabulario popular no emplea mucho más de treinta nombres para denominarlos, por eso en el entrono profesional, e industrial, es necesario un sistema de normalización del color, que nos permita una correcta gestión y reproducción de los colores.

La normalización del color es una reglamentación, que nos permite utilizar unos términos comunes, gracias a los cuales estamos seguros del color que se desea emplear. Eliminando (casi siempre) los problemas de reproducción.Antes de que en 1962 Lawrence Herbert creara el sistema Pantone, no existía una normalización del color, ni un sistema de color universalmente aceptado en las artes gráficas, el diseño, y la industria de fabricación de bienes. No se podía seleccionar,especificar, controlar o comunicar con garantía la mayor parte de los colores.

Lo más habitual entonces para indicar un color, era hacer referencia al catalogo de colores de algún fabricante de tintas concreto, o bien adjuntar una muestra.

El problema de utilizar la referencia de un fabricante de tintas, era que cada fabricante empleaba formulas diferentes y denominaba sus colores de forma diferente. Así que los impresores tenían que emplear multitud de guías, e intentar reproducir el color enviado por el cliente, con mayor, o menor, acierto.

Este método de prueba y error era lógicamente poco preciso, costoso, y exigía muchísimo mucho tiempo. Por eso en 1963 se presento Pantone Matching System, que se ha convertido en el estándar industrial.

El significado del color según el sexo

Viernes, 17 de Septiembre, 2004

color_11.gif¿Hay una diferencia en respuesta al color según el sexo del espectador? Aunque los resultados son ambiguos, muchas investigaciones han indicado que hay existen diferencias en las preferencias sobre los colores en función del sexo del sujeto.

Las primeras investigaciones realizadas por Jastrow en 1897 determinaban la preferencia por el color azul en los hombres y hacia el rojo en las mujeres. En 1926, Dorcus descubrió que el amarillo resultaba mas efectivo con los hombre que con las mujeres. Estudios posteriores de Eysenck han encontrado, sin embargo, que en relación al color amarillo, la única diferencia era que las mujeres prefieren el anaranjado, mientras los hombre muestran preferencia por tonos amarillos más puros. Este descubrimiento fue reforzado más adelante por los estudios de Birren (1952).

Guilford y Smith, a finales de los 50, descubrieron que los hombres eran generalmente más tolerantes a los colores acromáticos que las mujeres y propusieron que las mujeres pueden ser más concisas en su apreciación del color y sus pruebas de color arrojar datos más flexibles y diversos.

Asimismo, McInnis y Shearer (1964) encontraron que el verde azulado es más preferido entre las mujeres que entre los hombres. También descubrieron que el 56% de los hombres y el 76% de las mujeres prefirieren los colores frescos, y los colores brillantes son preferidos por el 51 % de los hombres y el 45% de las mujeres. En un estudio similar desarrollado en 1967 Plater dedujo que los hombres tienen tendencia a preferir colores más fuertes que las mujeres.

Thomas, Curtis, y Bolton (1978) pidieron a 72 sujetos que enumeraran los nombres de todos los colores que conocieran. Existía una diferencia significativa entre los hombres y las mujeres. Las mujeres enumeraron constantemente más nombres de colores que los hombres. Un estudio similar de Greene (1995) examinó las habilidades de identificación y vocabulario de color de los estudiantes universitarios. Les pidieron identificar los colores de 21 muestras de color. Los resultados demostraron que las mujeres reconocían considerablemente más colores que los hombres. Los resultados también indicaron que diversas respuestas según el sexo en la identificación de color se pueden atribuir a una diferencia en la socialización de hombres y de mujeres.

En la década de los 90 Radeloff demostró que las mujeres eran mas propensas a tener un color preferido. Sobre las preferencias entre colores luminosos u oscuros, no existen diferencias significativas entre los hombres y las mujeres; sin embargo, respecto a la preferencia por colores brillantes o suaves, existe una diferencia, las mujeres prefieren los colores suaves y los hombres prefieren los brillantes.

Reacciones ante el color

Martes, 14 de Septiembre, 2004

Como caso extremo que ejemplariza la importancia del color en relación a los comportamientos humanos, podemos citar el caso de una fábrica en la que jamás se habían producido conflictos laborales, y donde se desencadenó una terrible huelga después de que hubieran pintado las paredes de color rojo. Tambien es popular el caso de la fábrica francesa Lumiere de películas fotográficas, donde eran muy frecuentes los conflictos y peleas entre los empleados, que cesaron cuando, al aparecer las películas policromáticas, y se pudo sustituir la luz roja de los laboratorios por otra verde.

Por los colores se puede llegar a determinar la psicología de un individuo. El psicólogo suizo Pfister desarrolló un test formado por pirámides de color, que sirve como prueba en las investigaciones de psicología clínica y en la determinación de las aptitudes laborales. Los sujetos se valen de veinticuatro cuadrados de colores diferentes para formar tres pirámides, y se obtiene de esta prueba la impresión de su personalidad, por los colores elegidos y su disposición para cada una de estas tres pirámides.

Actualmente, en Francia, Alemania, Inglaterra y sobre todo en Estados Unidos, expertos en “cromodinámica” han puesto de relieve los efectos específicos que luces y pigmentos coloreados reflejados por grandes superficies provocan sobre los procesos visuales, auditivos, sobre el ritmo cardio-respiratorio, sobre los sistemas circulatorio y endocrino, etc. Como resultado de estas investigaciones, se han empezado a tratar los colores como verdaderos métodos terapéuticos, y la ciencia que trata de esta faceta de los colores se ha denominado “cromoterapia”. Los colores que más activamente se prestan a la experimentación de estos efectos son el rojo, el verde y el azul. El rojo es el más excitante (y podemos observar ésto en las reacciones de ciertos animales ante su presencia); el verde es el más sedante, y el azul, el más deprimente.

El estudio de la influencia psicológica de los colores es hoy día una ciencia que se aplica a muy diferentes campos, debido a la importancia que pueden tener en los ambientes, en la vida diaria y en la publicidad. Una de las principales metas de la publicidad es estudiar la potencia psíquica de los colores, y aplica estos resultados como un poderoso factor de atracción y seducción, y para la identificación de los mensajes publicitarios. También se utilizan en la presentación de los productos aquellos colores que mejor sugieren el carácter y la cualidad de aquéllos.

En la industria se utilizan colores acondicionados para crear una atmósfera adecuada, para estimular el trabajo y para hacer más agradables las tareas. Los talleres en los que se trabaja con fuego o en los que hace mucho calor, o aquellos otros en los que hay mucho movimiento y excitación, se suelen pintar de un color azul frío y calmante. Los obreros de una fábrica norteamericana se quejaban de frío, a pesar de que al medir la temperatura interior de los ambientes de trabajo se comprobó que ésta era agradablemente tibia. Al someter este caso ala valoración de un experto en tratamiento y uso del color, éste aconsejó que se pintaran las paredes (cuyo color era verde-azulado claro) de color rojo-anaranjado claro… y desde aquel mismo momento cesaron las quejas sobre la temperatura.