Archivos sobre ‘Inclasificables’:

Surfing business

Martes, 11 de Mayo, 2010

Escribía hace poco Seth Godin (que tampoco es muy santo de mi devoción) que el surf es el nuevo entorno de negocio, esa capacidad de deslizarse en un equilibrio inestable, de disfrutar del riesgo e improvisar para no perder velocidad, para no perder la ola. Cosas todas ellas que me recuerdan, y mucho, a mi estimado Ignacio Villoch y a mi hermano Miguel, a la postre dos personas con la innovación como leitmotiv personal y rara avis en sus propios mundos.

El caso es que se da hoy en día un discurso muy en boga que pretende mezclar en el remolino de esa ola, de manera burda, mercantilista y oportunista, conceptos tan dispares y complejos per se como: adaptabilidad, fusión, creatividad, innovación, cambio, etc… el Desing y el Thinking, juntos o por separado, no voy a nombrarlos porque me da una risa floja que me dificulta escribir. Como decía, un amasado de conceptos superficialmente tratados, y mal tamizados, que con mucha mantequilla rancia de marketing y comunicación corporativa estamos intentando meter en los viejos moldes de empresa de toda la vida; moldes llenos de aristas, oscos y tan rígidos como las neuronas y los cuellos de camisa de sus cocineros.

No se puede, o no se debe, aplicar neurocirugía con forceps, ni escribir sonetos a golpe de cincel, los nuevos paradigmas están siendo tan prostituidos y violados como los viejos: excelencia, productividad, mejora continua, expertice, etc. Todos ellos conceptos convertidos en slogans, posters y “brochures” que ninguna huella han dejado en las organizaciones.

Progreso e innovación han de venir, o no vendrán, por adaptar los esquemas pre-existentes a los nuevos y nunca calzando a presión las nuevas ideas en los ya viejos zapatos de corte castellano (con o sin borla…), no es tan difícil de entender ¿no?. Lo que si es difícil, y mucho, es salir de los despachos enmoquetados, poner un pie delante del otro y sentir las agujetas corporativas de empresas que llevan un siglo sin moverse de donde están, que por vagancia e inercia de su obesidad institucional no pueden ya ni girar el cuello para mirar a su alrededor, y ver que el mundo ha cambiado, esta cambiando y no va a dejar de cambiar, y cada vez más rápido. Llegara el día en que el mundo habrá cambiado tanto que ya no existirá rodillo monetario, ni enjambre de consultores amasadores capaz de seguir metiéndolo en sus oxidados y caducos moldes.

Uno empieza a estar cansado, de nuevo, de personas que repiten palabras en ingles, de las que desconocen su autentico significado, sus connotaciones y complejidades, palabras que repiten como una suerte de coro que adorna un discurso vació con connotaciones exóticas y expertas, como aquellas canciones de cuando eramos más jóvenes e incultos, con letras en un ingles que no entendíamos pero siempre parecían contar grandes historias, más grandes que las cantadas en castellano, pura decoración, puro runrun de fondo, puro eco sin discurso.

Las organizaciones en definitiva están intentando surfear sobre una tabla de mármol con un traje de sastre; luego nos pedirán que le demos al botón del photoshop, ese que les hace parece más altos, mas fibrosos, mas rubios y las olas de su triste palangana más grandes. Son tan obtusos que ni siquiera entra en sus planes montar buenos equipos de surferos, de innovadores, porque en el fondo les trae “alpeo” todo eso, esto es todo una cuestión de apariencia, mentiras y cuentas de resultados cortoplacistas.

Surfear, en el mundo de los negocios y las empresas, es una decisión personal, una vocación masoquista y una actitud histriónica innata que ningún seminario o terapia de empresa va a poder implantarle a nadie. La búsqueda de esas actitudes y aptitudes dentro de las empresas que debería ser objeto de caza y captura para su explotación, son sin embargo objeto de búsqueda y represión, bonita paradoja.

¿A donde quiero llegar con todo esto? Pues que por mas clases, libros y masters que uno haga, por más consultores, publicistas o expertos que contrate… uno tiene equilibrio y huevos para meterse dentro del tubo de la ola, o no lo tiene, y no puedes subcontratar a otro para que se caiga por ti, para que lo revuelquen las olas por ti, o sí, pero es que esto va de sufrir, de caerse y de volver a levantarse, como el camino es más importante que el destino, caerse es más importante que surfear, y no, no puedes pretender salir indemne, el dolor forma parte de toda esta historia.

I+D+i a la gallega

Domingo, 7 de Marzo, 2010

¿Pero que nos pondrían mis padres en el Nesquik?

Gastrolab FactoriaCompostela by miguelgil

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Esa nórdica frialdad

Miércoles, 21 de Octubre, 2009

In terms of tools and processes the differences have been minimum. The differences were maybe in the way those processes were conducted due to cultural differences. On one hand Finns are very pragmatic, and on the other they establish a clear line between professional and personal life. Both aspects result in love for well tought and reasonable plans and efficiency. Every extra minute you have to do at work is lived as a small failure.

Sergio Palomo vía the Nordic Connection

Es el ingles, estúpido

Sábado, 16 de Mayo, 2009

La economía, estúpido” (the economy, stupid), fue una frase muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush(Bush padre), que lo llevó a convertirse en presidente de los Estados Unidos. Luego la frase se popularizo como “es la economía, estúpido” y la estructura de la misma ha sido utilizada para remarcar los más diversos aspectos que se consideran esenciales.

Wikipedia

Como ya sabe toda España y parte del extranjero, el gobierno ha propuesto recientemente dotar a cada alumno de quinto de primaria en adelante de un ordenador portátil. No voy a entrar en si esta medida es realmente útil, que creo que en algunos puntos si puede serlo, no voy a entrar en si el software debe ser libre o propietario, porque como cantaban los Chichos :”Libre libre quiero ser, quiero ser quiero ser libre”, y ademas sobre ese punto ya se ha manifestado gente de la talla fisica y mental del señor Stallman.

Lo que a mi de verdad me quita el sueño en este tema es, y ahora voy a poner una imagen:

Imaginen que el gobierno propone regalar un coche a cada universitario español como medida de dinamización y mejora de su formación (sí, es algo estúpido, pero es solo un ejemplo) y entonces el gran debate seria ¿coche de gasolina o coche eléctrico?

La gente se enzarzaría en ese debate, los pijologistas defenderían con encono los vehículos eléctricos en aras de un futuro limpio y alternativo, las mentes a sueldo de Repsol-YPF defenderían las ventajas de lo fósil, ¿y los universitarios? bueno a la mayor parte de ellos lo que le quitaría el sueño es saber si el coche gratis lleva messenger, facebook y tuenti.

Y casi seguro que nadie debatiría el problema de fondo ¿la universidad esta para regalar coches o para ofrecer una buena enseñanza?

Pero volvamos al título de este post “Es el ingles, estúpido” esa frase fue lo primero que se me paso por la cabeza la primera vez que oí hablar del ZPortatil, ¿por qué? sencillo, veamos algunos datos del Eurobarómetro:

  • El 38% de los europeos hablan bien inglés (como segunda lengua)
  • Sólo el 27% de los españoles pueden mantener una conversación en inglés
  • El 65% de la población española no sabe hablar ni escribir inglés
  • Países como Eslovaquia, Grecia o Rumanía superan a España

Pero lo realmente chocante es que:

  • Un 75% de las empresas españolas prevén establecer negocios en el extranjero
  • Sólo el 44% de las empresas españolas ofrece cursos de formación a sus empleados para comunicarse en inglés
  • Pero un 80% de las empresas españolas exigen un alto nivel de inglés a los candidatos que se presentan a sus ofertas de empleo.

La culpa es de Mussolini

Un importante dato histórico en esta historia es que una orden ministerial del 23 de abril de 1941 imponía el doblaje de todas las películas extranjeras proyectadas en España:

apartado 8.º: Queda prohibida la proyección cinematográfica en otro idioma que no sea el español, salvo autorización que concederá el Sindicato Nacional del Espectáculo, de acuerdo con el Ministerio de Industria y Comercio y siempre que las películas en cuestión hayan sido previamente dobladas. El doblaje deberá realizarse en estudios españoles que radiquen en territorio nacional y por personal español.

Esta era una orden que imitaba la Ley de Defensa del Idioma de Mussolini, y dio como resultado que, al margen de consideraciones políticas y de la acción de la censura, se desarrollara una industria del doblaje, dotada de fantásticos profesionales, que se traslado también al sector de la TV, e incluso de la música, en la que se llegaron a popularizar grupos musicales especialistas en interpretar éxitos internacionales adecuadamente traducidos al castellano. Así que en España los últimos casi 70 años nos hemos habituado a acceder mayoritariamente a contenidos única y exclusivamente en castellano: prensa, Cine, TV, libros y música, porque una cosa es que aquí se escuche música en ingles, y otra que se entienda que coño dicen esos extranjeros, Chiquitita dímelo tú…

Kitt, I need you

Existen países como Finlandia y Holanda, ambos con un elevado nivel de inglés, donde el cine y la televisión son en versión original. Por no hablar de multitud de países con bajo desarrollo de su sistema educativo pero que gracias a la proliferación de la TV vía satélite ha dado como resultado que un numero elevado de su población “chapurree” el ingles con soltura.

Así que el que escribe se reafirma cada día más en la idea de que si nuestra generación hubiera visto en su versión original: El coche fantástico, El equipo A, MacGyver, Los vigilantes de la playa, Sensación de vivir, etc. Hoy hablaríamos mucho más, y mejor, ingles.

Y mira, indirectamente hasta “a lo mejor” la industria del cine española, esa tan llorona, pobre y subvencionada, quizás encontrara su lugar en el mundo.

Painting the monkey

¿Como es posible? Que según el ministerio de educación en el año 2004 el 98,8% de los alumnos de educación secundaria obligatoria cursaban “oficialmente” la asignatura de ingles y sin embargo la mayor parte de los jóvenes españoles no sepan ingles, que me lo expliquen…

O que no me lo expliquen, porque difícilmente un sistema educativo que no es capaz de mantener su propio idioma en pie va a lograr introducir un segundo idioma, y como dice muy acertadamente Miquel Berga, presidente de la Asociación de Profesores y Profesoras de Cataluña (APAC):

El sistema educativo debe dar el salto cualitativo y dejar de enseñar el inglés como lengua extranjera e impartirlo como una habilidad básica del sistema

Poniéndome ya cerrilmente pragmático, creo que si el sistema educativo no logra enseñar ingles, pues que lo haga Pamela Anderson, Brandon, Dylan, o Michael Night, que seguro que motivan mucho más a los estudiantes de secundaria.

Wag the dog

Y mientras seguimos enzarzados en el debate entre XP o Linux, ni nos enteraremos de que Microsoft, IECISA, Telefónica, Toshiba, Santillana, y compañía, nos la van a meter doblada, sin vaselina y en castellano.

El comercial

Domingo, 29 de Marzo, 2009

el comercial

Me encanta el personaje del comercial que ha construido Arturo Valls en Camera Café, porque es real, conozco a ese tipo con media docena de nombres distintos,  lo conozco con corbata y con faldas, en empresas de tres al cuarto y en multinacionales, con mondadientes y esclava de oro, o con un Audi A6, con tarjetas de agente comercial, o con PDA de business manager, pero siempre es “el comercial” igual de odioso,sociable, vividor, crapula y golfo.

Porque los comerciales son muy sociables en el buen y en el peor sentido, son muy “corto placistas”, se orientan a soluciones rápidas, parece que su único objetivo es vender, vender y vender, facturar, facturar y facturar…Viven inmersos en un maratón diario de visitas y llamadas, atrapados entre reportes de resultados, suelen quedarse encerrados en un bucle del que les resulta muy difícil sacar la cabeza. Pero, son los que traen las habichuelas a las empresas, son los que saben lo que pasa en la calle, son los únicos que consiguen que el cliente se sincere y diga lo que de verdad no le deja dormir, y eso es muy-muy-muy difícil. Exige carácter, dedicación y atención, dejarse la oreja en el teléfono, tirarse horas escuchando a los clientes, y hacer un montón de cosas que la “gente de oficina” no solo no sabe, sino que desprecia y detesta.

Se suele hablar mucho de la orientación al usuario, de escuchar al usuario, pero también tenemos que escuchar al cliente, y conocer al cliente, y el equipo comercial tiene esa capacidad innata de empatía con el cliente, que le permite lograr unos niveles de sinceridad por parte de los clientes que ya lo quisieran todos los consultores del mundo juntos.

Tenemos que tratar con los comerciales para saber que quiere y necesita de verdad el cliente, pero también para que el comercial sepa que podemos y sabemos hacer por el cliente.

A mí, lo confieso, me gusta tomar un café con los comerciales, acompañarles a ver clientes insatisfechos y tomarme una copa de vez en cuando con ellos, aprendes lo dura que es la calle, donde le aprieta el zapato al mercado, como va la empresa que te sostiene, y porque además ¡qué coño¡ se saben unos chistes tan malos que me matan de risa :)