La percepción
Domingo, 11 de Enero, 2004percepción.(Del lat. perceptĭo, -ōnis).
- f. Acción y efecto de percibir.
- f. Sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos.
La percepción es el proceso mediante el cual la conciencia integra los estímulos sensoriales sobre objetos, hechos o situaciones y los transforma en experiencia útil.
En términos de Marketing y Comunicación la percepción es la base de la experiencia holística (concepción de la realidad como un todo distinto de la suma de las partes que lo componen) de nuestra marca o productos. Es de alguna forma la base de una posible inteligencia emocional del consumidor ¿Qué aspecto presenta nuestra marca o producto? ¿Qué olor tiene? ¿Es suave o áspero al tacto? ¿Cuál es nuestra banda sonora?
A pesar de que tenemos cinco sentidos, pocas compañías prestan atención al efecto “completo” que su marca puede tener en el público. Diferenciar nuestra marca de los competidores y presentar una experiencia sensorial cohesiva y comprensiva puede hacer que una imagen permanezca con más energía en las mentes del público.
Investigaciones recientes revelan que la comunicación auditiva es tan importante como la comunicación visual. Intel es la prueba de ello; los investigadores documentaron que la melodía de Intel era tan reconocible y memorable para el consumidor como su logotipo.
De forma similar, el Dr. Trygg Engen de la Brown University realizó unos estudios que revelaban nuestra capacidad para recordar olores y el hecho de que nuestra capacidad para recordar olores es mucho mayor que nuestra capacidad para recordar lo que hemos visto. ¿No están entonces las empresas perdiendo valiosas oportunidades de explotar completamente su comunicación?.
Cada la enorme complejidad que representa el análisis de la percepción y creación de reconocimiento a través de los cinco sentidos, vamos a centrarnos en este primer análisis en el sentido mas ampliamente empleado para la comunicación comercial: la vista.
¿Cuanto vemos?
Esta cuestión, aparentemente sencilla, abarca un amplio espectro de procesos, actividades y funciones, como son: percibir, comprender, contemplar, observar, descubrir, reconocer, visualizar, examinar, leer, mirar. Las connotaciones son múltiples: desde la identificación de objetos simples hasta el uso de símbolos y lenguaje para comunicarnos. El número de sub-preguntas que puede motivar esta cuestión nos da la clave de la complejidad de la inteligencia visual.
Según ha venido demostrando la psicología, el primer aprendizaje de un niño se realiza a través de la conciencia táctil. Complementando este conocimiento táctil se incorporan sucesivamente el olfato, el oído y el gusto. Lo icónico (la capacidad de ver, reconocer y comprender visualmente) supera rápidamente estos sentidos. Casi desde nuestra primera experiencia del mundo organizamos nuestros conocimientos, preferencias y temores, dependiendo de lo que vemos o lo que queremos ver. Aceptamos el ver como lo experimentamos, sin esfuerzo. El proceso requiere poca energía; los mecanismos fisiológicos son automáticos en el sistema nervioso. El hecho de que, a partir de ese mínimo esfuerzo recibamos vastas cantidades de información, de muchas maneras y a muchos niveles, nos causa poco asombro. Todo parece natural y sencillo, e indica que no hay necesidad de emplear más a fondo nuestras capacidades para ver y visualizar, aparte de aceptarlas como funciones naturales.
Esa economía y aparente sencillez del proceso determina en nosotros una clara propensión a la información visual. Nuestro conocimiento se basa en lo visual, sobre todo porque la visión es una experiencia directa y el uso de datos visuales como fuentes de información constituye la máxima aproximación que podemos conseguir a la auténtica naturaleza de la realidad.

